jueves, 10 de julio de 2014


 
Grietas estudiar cómo el cerebro procesa las emociones.

 

 

Resumen:

Aunque los sentimientos son personales y subjetivas, el cerebro humano las convierte en un código estándar que representa objetivamente las emociones a través de los diferentes sentidos, situaciones e incluso personas, según informa un nuevo estudio. "A pesar de lo personal que nuestros sentimientos se sienten, la evidencia sugiere que nuestro cerebro utiliza un código estándar de hablar el mismo lenguaje emocional", uno de los investigadores concluye.

unque los sentimientos son personales y subjetivas, el cerebro humano las convierte en un código estándar que representa objetivamente las emociones a través de los diferentes sentidos, situaciones e incluso personas, según informa un nuevo estudio realizado por la Universidad de Cornell neurocientífico Adam Anderson.

"Descubrimos que los patrones de grano fino de la actividad neuronal en la corteza orbitofrontal, un área del cerebro asociada con el procesamiento emocional, actúan como un código neural que captura el sentimiento subjetivo de un individuo", dice Anderson, profesor asociado de desarrollo humano en la Universidad de Cornell de Ecología Humana y autor principal del estudio. "Población de codificación de afectar al otro lado de los estímulos, las modalidades y los individuos", publicado en línea en la revista Nature Neuroscience.

Sus resultados proporcionan una idea de cómo el cerebro representa nuestros sentimientos más íntimos - lo que Anderson llama la última frontera de la neurociencia - y upend la visión largamente sostenida de que la emoción está representado en el cerebro simplemente por la activación en regiones especializadas de sentimientos positivos o negativos, dice .

"Si tú y yo obtener placer similar de bebiendo un buen vino o viendo la puesta de sol, nuestros resultados sugieren que es porque compartimos los patrones de grano fino similares de actividad en la corteza orbitofrontal", dice Anderson.

"Parece que el cerebro humano genera un código especial para todo el espectro de valencia-agradable-desagradable para, de buena a mala sentimientos, que puede ser leído como un 'metro de valencia de los nervios" en la que la inclinación de una población de neuronas en una dirección es igual sentimiento positivo y de la inclinación en la otra dirección es igual sentimiento negativo ", explica Anderson.

Para el estudio, los investigadores presentaron a los participantes una serie de imágenes y sabores durante la neuroimagen funcional, luego se analizaron las calificaciones de sus experiencias subjetivas de los participantes junto con sus patrones de activación cerebral.

El equipo de Anderson encontró que la valencia fue representado como patrones específicos sensorial o códigos en las áreas del cerebro asociadas con la visión y el gusto, así como los códigos sensoriales independientes en las cortezas orbitofrontal (OFC), lo que sugiere, según los autores, que la representación de nuestra experiencia subjetiva interna no se limita a centros especializados emocionales, pero puede ser central para la percepción de la experiencia sensorial.

También descubrieron que los sentimientos subjetivos similares - ya sea evocada del ojo o de la lengua - dieron lugar a un patrón similar de la actividad en la OFC, lo que sugiere que el cerebro contiene un código de emoción común a través de distintas experiencias de placer (o disgusto), dicen. Además, estos patrones de actividad OFC de experiencias positivas y negativas fueron en parte compartidos a través de las personas.


"A pesar de lo personal que nuestros sentimientos se sienten, la evidencia sugiere que nuestro cerebro utiliza un código estándar de hablar el mismo lenguaje emocional", concluye Anderson.

 
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Fuente:  Universidad de Cornell

 

Historia de Fuente:
 
La historia anterior se basa en los materiales proporcionados por la Universidad de Cornell . El artículo original fue escrito por Melissa Osgood Nota:. Los materiales pueden ser editados por el contenido y duración

CIENCIAS:

 
 
 
 
 
Abejas dañadas crónicamente por la exposición a plaguicidas: Estudio
 
Resumen:
Un nuevo estudio que involucró a los abejorros de ajuste con las etiquetas de radiofrecuencia diminutos muestra la exposición a largo plazo a un pesticida neonicotinoides obstaculiza la capacidad de las abejas para alimentarse de polen. El estudio muestra cómo la exposición a pesticidas a largo plazo afecta el comportamiento de las abejas individuales de día a día, incluyendo la recolección de polen y las abejas las flores de los trabajadores optaron por visitar.
el estudio co-escrito por un científico de la Universidad de Guelph, que involucró a los abejorros de ajuste con las etiquetas de radiofrecuencia diminutos muestra la exposición a largo plazo a un pesticida neonicotinoides obstaculiza la capacidad de las abejas para alimentarse de polen.
La investigación realizada por Nigel Raine, profesor en la Escuela de Ciencias Ambientales de Guelph, y Richard Gill, del Imperial College de Londres, se ha publicado hoy en la revista Functional Ecology de la Sociedad Ecológica Británica.
El estudio muestra cómo la exposición a pesticidas a largo plazo afecta el comportamiento de las abejas individuales de día a día, incluyendo la recolección de polen y las abejas las flores de los trabajadores optaron por visitar.
"Las abejas tienen que aprender muchas cosas de su entorno, incluida la forma de recoger el polen de las flores", dijo Raine, quien ocupa la cátedra Familia Rebanks en conservación de los polinizadores, un canadiense primero.
 
"La exposición a este pesticida neonicotinoides parece evitar que las abejas sean capaces de aprender estas habilidades esenciales."
Los investigadores monitorearon la actividad de las abejas utilizando identificación por radio frecuencia (RFID) similares a los utilizados por las empresas de mensajería para rastrear paquetes. Dieron seguimiento cuando las abejas individuales fueron y regresaron a la colonia, cuánto polen que recogen y de la que las flores.
Las abejas de las colonias no tratadas mejoraron en la recolección de polen, ya que aprendieron a forraje. Pero las abejas expuestas a los insecticidas neonicotinoides se hicieron menos éxito con el tiempo a la recolección de polen.
Colonias neonicotinoides tratados incluso enviaron más de forraje para tratar de compensar la falta de polen de abejas individuales.
Además de la recogida de menos polen, dijo Raine, "las preferencias de las flores de las abejas neonicotinoides expuestas eran diferentes a los de las abejas libando de las colonias no tratadas."
Raine y Gill estudiaron los efectos de dos pesticidas - imidacloprid, uno de los tres plaguicidas neonicotinoides actualmente prohibidos para el uso en los cultivos atractivos para las abejas de la Comisión Europea, y los piretroides (lambda cihalotrina) - se usa solo o en conjunto, sobre el comportamiento del individuo abejorros de 40 colonias de más de cuatro semanas.
"A pesar de que la exposición a plaguicidas se ha implicado como una posible causa de la disminución de abejas, hasta ahora hemos tenido una comprensión limitada del riesgo de estos productos químicos plantean, especialmente cómo afecta el comportamiento de alimentación natural", dijo Raine.
Los neonicotinoides representan alrededor del 30 por ciento del mercado mundial de plaguicidas. Las plantas cultivadas a partir de semillas tratadas con neonicotinoides tienen el plaguicida en todos sus tejidos, incluyendo el néctar y el polen.
"Si los pesticidas están afectando el comportamiento normal de las abejas individuales, esto podría tener graves consecuencias indirectas para el crecimiento y la supervivencia de las colonias", explicó Raine.
Los investigadores sugieren que la reforma de la reglamentación de los plaguicidas, incluyendo la adición de abejorros y abejas solitarias a las evaluaciones de riesgo que actualmente cubren sólo las abejas.
"Los abejorros pueden ser mucho más sensibles a los efectos de pesticidas como sus colonias contienen unos pocos cientos de trabajadores como máximo, frente a decenas de miles de personas en una colonia de abejas", dijo Raine.
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Fuente: Universidad de Guelph
Historia de Fuente:
La historia anterior se basa en los materiales proporcionados por la Universidad de Guelph. Nota: Los materiales pueden ser editados por el contenido y duración.
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 7 de junio de 2014






Se puede frenar la expansión de virus transmitidos por insectos?

 

 “Pequeñas picaduras, grandes amenazas”, se centra en las enfermedades transmitidas por vectores como el dengue o la malaria

Más de la mitad de la población mundial está en riesgo de adquirir estas enfermedades.

En medicina, los vectores (del latin vector, vectoris, ‘que conduce’), son aquellos agentes, en su mayoría insectos, que pueden transmitir una enfermedad de una persona (o animal) a otra. Las picaduras o mordeduras de los vectores pueden propagar una gran variedad de patógenos, incluyendo bacterias, parásitos y virus. Bacterias como la Borrelia burgdorferi (causante de la enfermedad de Lyme), parasitosis como la malaria o la enfermedad de Chagas y virus como el dengue son algunos de los ejemplos más importantes.

Las enfermedades transmitidas por vectores (ETV) son conducidas por mosquitos, moscas, garrapatas, chinches o incluso caracoles. Representan un problema de salud mundial de primera magnitud, hasta el punto de que más de la mitad de la población mundial está en riesgo de adquirir estas enfermedades. Además, son las áreas más desfavorecidas y con menos recursos económicos las más afectadas. Como ejemplo del impacto de las ETV, se calcula que la malaria causa la muerte de más de 600.000 personas al año, la mayoría niños en África sub-sahariana.

En los últimos años, considerables esfuerzos se han realizado en el estudio y prevención de las ETV, logrando reducir la incidencia y mortalidad de algunas de ellas. Sin embargo, otras ETV no solo no han disminuido sino que se encuentran claramente en expansión. Debemos destacar aquí a los virus transmitidos por artrópodos (arbovirus), un amplio grupo de virus con más de 100 especies que pueden afectar al hombre. Entre los arbovirus de importancia se encuentran la fiebre amarilla, la encefalitis japonesa, la encefalitis transmitida por garrapatas, el virus West Nile o el virus chikungunya. El más importante de todos los arbovirus es el dengue, cuya incidencia se ha multiplicado por 30 en el último medio siglo, llegando a ser la enfermedad vectorial de mayor crecimiento en el mundo. Su expansión geográfica hace posible que actualmente el 40% de la población mundial viva en un área con riesgo de contraer dengue. El comercio internacional, los viajes, la urbanización y los cambios medioambientales son algunos de los factores determinantes en la re-emergencia de este virus, que actualmente circula en más de 100 países del mundo.

El espectro clínico del dengue incluye desde infecciones asintomáticas hasta síndromes febriles y cuadros graves de dengue hemorrágico. El virus se transmite por picaduras de mosquitos infectados del género Aedes. Aunque el principal vector de la enfermedad es la especie Aedes aegypti, el mosquito tigre (Aedes albopictus) también la puede transmitir y constituye una preocupación para muchos países del mundo (incluyendo España) donde se ha introducido y asentado. Una persona que ha viajado a un área endémica y vuelve a su país con dengue puede ser picada en los primeros días de la enfermedad por un mosquito Aedes, que podría infectarse y transmitir la enfermedad a otras personas. Es lo que denominamos una transmisión autóctona, para subrayar que la transmisión ha tenido lugar en el país donde la enfermedad no estaba presente. Mosquitos potencialmente transmisores existen ya en Italia, Francia o España y la amenaza ya se ha hecho realidad en los últimos años, habiéndose detectado casos autóctonos de dengue en Francia (2010 y 2013), Croacia (2010) o Italia (virus chikungunya, 2007). Afortunadamente, la frecuencia con la que esto puede ocurrir se considera bastante baja.

Los datos, sin embargo, indican que a día de hoy estamos perdiendo la batalla contra los arbovirus. No disponemos de tratamiento específico y solo contamos con vacunas contra unos pocos (fiebre amarilla, encefalitis japonesa y encefalitis transmitida por garrapatas). Dadas las características de los artrópodos transmisores, el control de los vectores es extremadamente complicado y su eliminación prácticamente imposible. Para poder frenar la expansión de esta amenaza para la salud global son imprescindibles un incremento notable en investigación, campañas de prevención, esfuerzos coordinados entre diferentes disciplinas científicas y el desarrollo de enfoques novedosos para poder combatir las ETV. En la base de estas acciones, se necesitan profesionales con una sólida formación, clara vocación y firme determinación.



Miguel J. Martínez es médico especialista del Servicio de Microbiología del Hospital Clínic de Barcelona, profesor asociado de la Universidad de Barcelona e investigador de ISGlobal

domingo, 1 de junio de 2014

CIENCIAS AL DÍA:


Resucita un bosque arrasado en la Guerra de Vietnam.

 
El manglar Can Gio era un desierto de arena y sal por los defoliantes que le lanzaron en la guerra
El bosque de manglar de Can Gio en Vietnam quedó convertido en un desierto de arena y sal por los defoliantes usados en la guerra, pero volvió a la vida gracias a la reforestación. (EFE/Eric San Juan)
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Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam - El bosque de manglar de Can Gio, convertido en un desierto de arena y sal por los defoliantes usados durante la guerra de Vietnam, ha vuelto a la vida gracias a un programa de reforestación y la atención de sus cuidadores.
"La biodiversidad actual es casi la misma que antes de la guerra. Esto era difícil de pensar cuando comenzamos a replantar en 1978: las 40,000 hectáreas del bosque eran un desierto y apenas quedaba un árbol en pie", rememora Le Duc Tuan, secretario ejecutivo de la reserva de la Biosfera de Can Gio, reconocida por la UNESCO por su alto valor ecológico.
Este bosque pantanoso en el que se mezclan agua dulce y salada y donde conviven 700 especies animales ejerce de pulmón para Ho Chi Minh (antigua Saigón), situada apenas a 50 kilómetros y la urbe más poblada del país con siete millones de habitantes, al tiempo que la protege ante la subida del nivel del mar.
Peces, moluscos y crustáceos pueblan sus aguas y coexisten con reptiles, aves y mamíferos, como los macacos, hasta hace poco confinados en una zona adecuada para el turismo y hoy presentes en casi todo el bosque.
Durante la contienda, los guerrilleros comunistas del Viet Cong construyeron una base en la reserva natural y Estados Unidos, para deshacerse de ellos roció la zona con 2.4 millones de litros de Agente Naranja y 1.5 millones de litros de otros defoliantes menos potentes entre 1965 y 1970.

"Después de la caída de Saigón en 1975, el gobierno municipal estaba decidido a recuperar los espacios verdes y especialmente Can Gio, que es el más grande. En los tres primeros años se replantó a un ritmo de 4.000 hectáreas al año; elegimos una variedad de árbol particularmente resistente y que crece con facilidad", recuerda Le Duc Tuan.
El Gobierno reclutó a jóvenes voluntarios para ir a la provincia de Ca Mau, 400 kilómetros al sur de Ho Chi Minh, para recolectar las simientes.

"Traíamos 2.000 toneladas todos los años desde los manglares de Ca Mau. Se tardaba dos semanas en ir en busca de las semillas y volver", afirma el científico, que apenas tenía 23 años en aquel entonces.
A partir de 1981, el ritmo de replante bajó a 2,000 hectáreas anuales y en 1990 incluyeron otras especies para aumentar la biodiversidad.

En el año 2000, se dio por finalizada la reforestación, el mismo año en que la UNESCO reconoció Can Gio como reserva de la biosfera.

El mayor reto de los guardas forestales es ahora reducir la densidad del bosque para permitir que los árboles crezcan hasta alcanzar su altura máxima, de unos 30 metros.
"En los primeros años plantamos mucho porque no sabíamos cuántos árboles sobrevivirían y la prioridad era revivir el bosque. Pero después tuvimos que sacrificar árboles cada cinco años para permitir el buen desarrollo del resto, no había espacio para todos", explica Le Duc Tuan.

El científico lamenta que en los últimos años los esfuerzos de las autoridades para mejorar el bosque han disminuido y se han abandonado las talas controladas.
"El gobierno municipal nos pidió que esperáramos, que quizá el problema se resolvía de forma natural con las talas ilegales", revela el científico.
Otra de las amenazas es la progresiva invasión de especies de árboles provenientes de otros manglares situados en las costas de Malasia o Filipinas.
"Con la subida del nivel del mar, muchas semillas de esos países terminan expandiéndose por el océano y llegan a Vietnam, de la misma manera que semillas vietnamitas llegan a otras costas. Quizá en el futuro todos los manglares del mundo sean iguales", vaticina.

Pese a estos problemas, Le Duc Tuan se muestra satisfecho con la evolución de la reserva natural y se congratula al ver cómo los lugareños han aprendido a cuidar de ella, conscientes de que es una gran fuente de riqueza.
El responsable de la biosfera espera que el ejemplo de Can Gio sirva para conservar otros manglares del país muy deteriorados por el desarrollo incontrolado.
Según datos del Gobierno, sólo sobreviven en Vietnam 157,000 de las 400,000 hectáreas de manglar con que contaba el país en 1943.
 
 
 
FUENTE:SCIENCE

viernes, 4 de abril de 2014

Los atardeceres de cuadros famosos informan sobre la atmósfera del pasado.







La proporción de rojos y verdes en la puesta de sol de un cuadro permite deducir la cantidad de aerosoles que había en el cielo en el momento en que se pintó. Así lo sugiere un análisis de obras maestras efectuado por científicos griegos. El trabajo es un ejemplo de la información ambiental que se puede obtener de las pinturas.

Un equipo de investigadores griegos, junto con un científico alemán, ha demostrado que los colores de los atardeceres pintados por artistas famosos se pueden utilizar para estimar los niveles de contaminación atmosférica en fechas determinadas del pasado de la Tierra.

En concreto, los cuadros revelan que las cenizas y el gas liberado durante las grandes erupciones volcánicas dispersan los colores de la luz solar, de tal forma que las puestas de sol son más rojas de lo habitual. Los resultados se publican en Atmospheric Chemistry and Physics, una revista de acceso abierto de la Unión Europea de Geociencias (EGU).

Los aerosoles liberados por las erupciones volcánicas dispersan la luz solar y tiñen de rojo los cielos


“La naturaleza habla a los corazones y a las almas de los grandes artistas, pero también encontramos que, cuando colorean los atardeceres, sus cerebros están percibiendo los verdes y los rojos de una forma que aporta información importante sobre el medio ambiente”, dice el autor principal Christos Zerefos, profesor de Física Atmosférica en la Academia de Atenas (Grecia).

Zerefos y su equipo analizaron cientos de fotografías digitales de alta calidad sobre cuadros que muestran el último momento del día. Se pintaron entre los años 1500 y 2000, un período que incluye más de 50 grandes erupciones volcánicas en todo el mundo.

“Así encontramos que las proporciones de rojo y verde en las puestas de sol de los cuadros de grandes maestros se correlacionan bien con la cantidad de aerosoles volcánicos en la atmósfera, independientemente del pintor o el estilo”, apunta el investigador.

Los cielos más contaminados por las cenizas volcánicas dispersan más la luz solar, por lo que son más rojizos. Un efecto similar se observa con la presencia de los minerales del polvo del desierto o con los aerosoles generados por el hombre.


La 'profundidad óptica de aerosoles'

Para realizar el estudio el equipo ha medido la denominada ‘profundidad óptica de aerosoles’, un parámetro que relaciona el ratio rojo-verde, y que es tanto mayor cuantos más aerosoles hay en el aire. Después compararon los valores con agentes independientes como núcleos de hielo o datos de explosividad volcánica.

Para confirmar  el modelo, también solicitaron a un pintor que retratara diversas puestas de sol durante y después del paso de una nube de polvo sahariano –algo que él no sabía– sobre la isla de Hidra. Los resultados de la profundidad óptica de aerosoles también coincidieron con la información que habían facilitado los cuadros.

Cuadros como los de Turner incluyen las puestas de sol tras la erupción del famoso volcán Tambora

Por tanto, el equipo propone que este parámetro se puede utilizar directamente en los modelos climáticos, especialmente para entender cómo los aerosoles han afectado al clima de la Tierra en el pasado. Esto, a su vez, puede ayudar a mejorar las predicciones climáticas futuras.

“Con este trabajo queríamos ofrecer vías alternativas para conseguir información ambiental de la atmósfera del pasado en momentos y lugares donde no estaban disponibles los instrumentos de medida”, concluye Zerefos.

Algunos de los cuadros que ha analizado el equipo son los de J.M.W. Turner, artista británico que pintó impresionantes puestas de sol en la época en la que estalló el volcán Tambora (Indonesia). Entró en erupción en 1815 y pintores de toda Europa pudieron ver los colores cambiantes del cielo durante casi tres años.

La ceniza volcánica y gas arrojado a la atmósfera viajaron por todo el mundo. Estos aerosoles produjeron bellos atardeceres rojos y anaranjados, pero el volcán también causó la muerte directa de unas 10.000 personas, más otras 60.000 que fallecieron después por hambre y enfermedades durante el ‘invierno volcánico’ que siguió a la erupción.


Referencia bibliográfica:

 

C. S. Zerefos, P. Tetsis, A. Kazantzidis, V. Amiridis, S. C. Zerefos, J. Luterbacher, K. Eleftheratos, E. Gerasopoulos, S. Kazadzis, A. Papayannis. “Further evidence of important environmental information content in red-to-green ratios as depicted in paintings by great masters”.  Atmos. Chem. Phys. 14: 2987-3015, 2014. Doi:10.5194/acp-14-2987-2014

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 Zona geográfica: España

 

 

 Fuente:  Sinc

 

jueves, 3 de abril de 2014

Juegos educativos para aprender Geografía

Trivial de Geografía en Vedoque

 
Juegos educativos para aprender Geografía.
Al tema de la Geografía política le hemos dedicado unos cuantos trivial en www.vedoque.com. Empezamos en 2008 con uno que trataba sobre las capitales, banderas y situación de los países de Europa.
El sistema de juego es similar en todos los apartados. Se propone una pregunta con cuatro posibles respuestas. En el caso de las banderas y la situación se muestra también una imagen de referencia. Los puntos obtenidos en cada pregunta aumentan si respondemos rápido y al primer intento.

En el apartado de "Situación", en los mapas de Europa, África o América se destaca un país con un color diferente y debemos elegir el nombre de dicho país entre cuatro posibles.

En los siguientes enlaces puedes acceder a cada uno de los juegos:
Las imágenes de los mapas y banderas las hemos descargado de Wikipedia.
 
 
 
 
 
 
Cortesías: Vedoque.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Siete millones de personas mueren al año por la contaminación ambiental





Más de 7 millones de personas mueren anualmente en el mundo a causa de la contaminación ambiental ya sea fuera o dentro del hogar, lo que convierte a la polución en el principal riesgo medioambiental para la salud.
Así lo denunció hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) que presentó las últimas estadísticas sobre contaminación, que demuestran que una de cada ocho muertes en el mundo están relacionadas con la exposición a ambientes contaminados.
“Las cifras son sorprendentes, son dramáticas. Y es un problema que afecta a todos, tanto a países en desarrollo como desarrollados. Pero tenerlas ya es un primer paso positivo, porque nos da el conocimiento para poder actuar y resolver el problema”, explicó en rueda de prensa María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS.
Los cifras actuales surgen de las estadísticas de mortalidad mundial en 2012, y antes de estas, los últimos datos con los que contaba la agencia sanitaria de Naciones Unidas, que databan de 2008, indicaban una cifra de fallecimientos relacionados con la contaminación ambiental de 3,5 millones, exactamente la mitad de los revelados ahora.

Neira especificó, sin embargo, que no debe entenderse que en seis años los casos se han duplicado, sino que nueva metodología y nueva tecnología han permitido hacer una radiografía más precisa de la situación.
De los 7 millones de decesos, 3,7 tienen por causa la contaminación ambiental externa, y 4,3 se deben a la polución interna de los hogares, causada mayoritariamente por la combustión para cocinar con madera, carbón o biomasa.
Dado que muchas personas están expuestas tanto a la polución interior como exterior, las estimaciones de fallecimientos no pueden sumarse, y el total estimado de muertes por contaminación se redondea en 7 millones.
Los estudios han revelado que el ochenta por ciento de las enfermedades causadas por la contaminación ambiental exterior son dolencias cardiovasculares: un cuarenta por ciento son ataques al corazón y otro cuarenta por ciento son ataques cerebrales.
El restante 20 por ciento de las enfermedades causadas por la contaminación externa lo conforman: las afecciones pulmonares crónicas (11%); el cáncer de pulmón (6%); y las infecciones respiratorias agudas en niños (3%).
Con respecto a la polución en los hogares, las principales dolencias que causa son: los ataques cerebrales (34%); los ataques al corazón (26%); afecciones pulmonares crónicas (22%); infecciones respiratorias agudas en niños (12%); y el cáncer de pulmón (6%).
“La polución excesiva es a menudo causa de políticas públicas insostenibles en sectores del transporte, la energía, la industria y la gestión de residuos. En muchos casos, estrategias más sanas también serán más económicas a largo plazo gracias al ahorro en gastos de salud y en la mejora del medio ambiente”, señaló, a su vez, Carlos Dora, coordinador de Salud Pública de la OMS.
De los 3,7 millones de muertes causadas por la contaminación ambiental externa, el 88 por ciento de los fallecimientos tienen lugar en países de ingresos medios o bajos, que representan el 82 por ciento de la población mundial.
Las regiones del Pacífico Occidental y de Sudeste Asiático son las que más casos padecen, con 1,67 millones de muertes y 936.000 fallecimientos respectivamente.
Otros 236.000 decesos ocurrieron en el Mediterráneo Oriental; 200.000 en Europa; 176.000 en África; y 58.000 en las Américas.
El resto de muertes tuvieron lugar en países ricos de Europa (280.000); Américas (94.000), Pacífico Occidental (67.000), y Mediterráneo Oriental (14.000).
Con respecto a la polución interna de los hogares, la casi totalidad de los fallecimientos tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medios, y sólo 20.000 en naciones ricas.
Las regiones del Sudeste Asiático y del Pacífico Occidental fueron las que más muertes contabilizaron, 1,69 y 1,62 millones respectivamente.
Otros 600.000 decesos ocurrieron en África; 200.000 en el Mediterráneo Oriental; 99.000 en Europa; y 81.000 en las Américas.
Por ahora, la OMS no tiene datos de contaminación por ciudades, pero está trabajando en un informe al respecto, que será hecho público en los próximos meses.
 
 
Fuente:Organización Mundial de la Salud. (OMS)