domingo, 30 de agosto de 2015

SALMAN KHAN

Un profesor con 26 millones de alumnos



Existe un puñado de filántropos fuera de serie y luego está Salman Khan, un analista de un hedge fund de origen humilde que en 2008, recién casado, a punto de ser padre y de adquirir una casa en propiedad, fio todo su futuro y sus pingües ahorros a un sueño: hacer accesible la educación gratis a todos en cualquier lugar del mundo. “Démonos un año a ver si encontramos financiación”, cuenta en conferencias que le dijo a su mujer. “Es la mayor rentabilidad social que uno podría conseguir”. Hoy, este hombre, hijo de madre india y padre bangladeshí, tiene 26 millones de alumnos en 190 países. Su éxito, la Academia Khan, es una plataforma online multilingüe sin ánimo de lucro que ha conquistado al mismísimo Bill Gates y está sostenida por otras generosas fortunas que han contribuido a auparle como el maestro del mundo.

Nacido en Nueva Orleans en 1976 y criado en un hogar que se mantenía con lo justo, Khan se ha ganado la fama de revolucionario con un sistema surgido de su propia experiencia y de unas cuantas certezas. El ingeniero eléctrico, matemático e informático formado en Harvard y el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) cree que cada estudiante es único y tiene ritmos de aprendizaje únicos que el sistema prusiano de enseñanza, esencialmente pasivo, no puede satisfacer. Lo que él plantea es una suerte de escuela al revés: se aprende en casa, con lecciones grabadas en vídeo y los pertinentes ejercicios, y se hacen los deberes en el aula. De esta forma, el estudiante que no ha entendido un concepto, y que quizá en clase se siente cohibido y renuncia a pedir ayuda, no tiene más que rebobinar la lección cuantas veces necesite hasta dominarla. Y el profesor, que dispone de un programa para seguir los progresos y tropiezos de cada alumno en casa, puede invertir su tiempo en resolver lagunas. La escuela tradicional “te castiga por experimentar y fracasar” y eso hace que vayan solapándose déficits de aprendizaje, suele decir Khan. Su propuesta pasa justo por lo contrario: “Súbete a la bici y cáete. Hazlo por el tiempo que sea necesario hasta dominarla”. “Si dejas que el alumno trabaje a su ritmo”, sostiene, “de repente empieza a interesarse y a evolucionar”.

Khan lo aprendió de su prima Nadia, una inteligente chiquilla de 12 años a la que en 2004 se le habían atragantado las matemáticas. Él vivía entonces en Boston y Nadia, en Nueva Orleans, pero el analista decidió darle lecciones telefónicas cuando descubrió que la joven había perdido toda confianza en sí misma por su traspiés con los números. “Era lógica, creativa y tenaz”, explica en su libro The One World Schoolhouse. Simplemente, se le resistía la conversión de unidades y, sin esa base, era incapaz de seguir interiorizando conceptos matemáticos.

Exanalista de un ‘hedge fund’, su lema es: “Súbete a la bici y cáete hasta dominarla”
Nadia —hoy a un paso de entrar en la facultad de Medicina— debió de hablar muy bien de su primo, porque de pronto Khan se vio enseñando a una quincena de hijos de familiares y amigos. El teléfono no era práctico, así que probó con sesiones en grupo por Skype, pero no resultaba tan eficaz. Justo cuando pensó en dejarlo, un amigo le dijo: “¿Por qué no haces vídeos y los subes a YouTube?”.

El soñador Khan le hizo caso. Diseñó unas lecciones muy sencillas con solo tres grandes protagonistas: el cursor sobre una negra pizarra virtual, las imágenes que ilustran los contenidos, y una voz muy enfática, la suya. “Ocurrió algo interesante”, relataba Khan, con grandes dosis de teatralidad en las conferencias TED de 2011. “Me dijeron que me preferían en YouTube que en persona. Tiene mucho sentido. Podían parar o repetir a su primo sin tener que preguntar y avergonzarse”.

Lo mismo les ocurrió a miles de internautas. Las clases de álgebra y preálgebra diseñadas para sus tutelados se convirtieron en trending topic. Por lo que sea, un indocumentado como maestro había dado con la forma de cautivar a estudiantes, adultos sin formación, chavales con problemas... “Mi hijo de 12 años tiene autismo y le han costado mucho las Matemáticas. Hemos intentado todo, visto todo, comprado todo. Nos cruzamos con su vídeo de decimales y lo entendió”, le escribió un padre agradecido. “Entonces fuimos con las terribles fracciones. Lo comprendió. No podemos creerlo. Está tan emocionado”.

Khan plantea una suerte de escuela al revés: se aprende en casa y se hacen los deberes en el aula
A principios de 2009, más de 100.000 personas seguían sus vídeos y demandaban lecciones de otras materias. Henchido de satisfacción, comenzó a coquetear con la idea de dejar Wohl Capital Management y crear una escuela mundial gratuita. No es que no le gustara su trabajo. “Era intelectual y financieramente gratificante”, cuenta en su libro. “Pero estaba atrapado en una vocación que vi como algo mucho más valioso”.

Khan y su esposa, médico internista, dejaron la compra de la vivienda para más adelante y lo invirtieron todo en el proyecto, confiados en llamar la atención de algún filántropo. Pasados nueve meses, la academia, con el cuartel general en el cuarto de invitados de su vivienda en Silicon Valley, crecía imparable en alumnos, pero no en donaciones y para consolidarlo era necesario perfeccionar el software, contratar ingenieros, especialistas para abarcar desde la Física, hasta la Biología o la Historia del Arte. Khan, que ya había sido padre, empezó a pensar que lo mejor que podía hacer era volver a su antigua vida.

Pero en 2010 cambió su suerte. La primera buena noticia llegó de la mano de Ann Doerr, esposa del multimillonario John Doerr, inversionista en firmas tecnológicas: una doble transferencia de 10.000 y 100.000 euros. La segunda también se la dio ella por SMS: Bill Gates estaba contando en una conferencia que había descubierto en Internet khanacademy.org, que estaba utilizando para ayudar con el álgebra y las matemáticas a su hijo Rory, de entonces 11 años.


Las palabras de Gates se tradujeron en dinero. Su fundación transfirió 1,5 millones de dólares casi al tiempo que Google donaba dos. Después se sumarían otros como el mexicano Carlos Slim. Se consolidaba así una escuela sin marchamo oficial que se ensaya con éxito en escuelas físicas —hay un millón de profesores inscritos para usar sus recursos educativos— y que ha supuesto un revulsivo para la educación sin que él se haga rico. Salman Khan, una de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista Time en 2012, no es millonario ni probablemente lo sea nunca. Tampoco es su propósito, convencido como está de que la educación puede destapar genios, talentos, en cualquier lugar del planeta. Se lo confesó al periodista argentino Andrés Oppenheimer en una entrevista incluida en su libro¡Crear o morir! (Debate). “Sentí que todo esto era demasiado importante como para que solo fuera una empresa”.


Cortesías: El País.


viernes, 28 de agosto de 2015

jueves, 27 de agosto de 2015

SABERES PERMANENTES:

Documental Secretos de LA LECHE | Documentales History Channel 2015

  • Hace 5 meses
  • 50.755 visualizaciones
Documental Secretos de LA LECHE | Documentales documentales de History Channel 2015 compleos en españoldocumenta
Guía para la Conservación de las Aguas Grises

¿Que son las aguas grises?

Las aguas grises son aguas usadas en lavanderías, tinas de baño, regaderas, o inodoros. El agua que proviene del lavado de tu ropa y de tu regadera es una excelente fuente de agua para la irrigación del terreno residencial y el apilamiento de abono.

¿Qué es lo que no son las aguas grises?
Para el propósito de reglamentación en Arizona, el agua que proviene de lavaplatos de cocina y lavadoras de platos no se consideran aguas grises. La razón es el incremento potencial del riesgo en la salud asociado con la materia orgánica comúnmente asociada con la preparación de alimentos.

Las aguas que provienen del inodoro, las cuales se consideran aguas negras, no son adecuadas para cualquier reutilización alrededor de la casa.

Las aguas grises no se confunden con agua recuperada, la cual es agua del sistema de alcantarillado municipal y ha sido tratada y después llevada a lugares con alto nivel de uso como campos de
golf, parques, y campos de juego para niños mediante un sistema
de distribución separado.

¿Podría usar mis aguas grises?
En el año 2001, el Departamento de Calidad Ambiental de Arizona (ADEQ) publicó nuevas regulaciones para el uso de aguas grises residenciales Estas reglas nuevas hacen posible y viable el uso de aguas grises para el riego de terreno al público en general. El texto completo de las reglas nuevas, fáciles, directas y con sentido común puede ser encontrado en la página 21 de este folleto.

Estas reglas nuevas establecen el uso legal de agua gris de lavadoras, tinas de baño, regaderas, y de inodoros (recuerda, agua del lavado de la cocina no se permite rehusarse) sin aplicar el permiso de agua gris. Si tu respuesta es sí a todas estas normatividades:

Lectura completa:PDF]

Guía para la Conservación de las Aguas Grises - ARAN ...









Cortesías: Water Casa.
                  Arannogales,webhost.
                  YouTube

miércoles, 26 de agosto de 2015

El analfabetismo sobre cambio climático es un problema global

Por Walberto Caballero Achucarro


Los temas ambientales, especialmente los vinculados al cambio climático, no llegan masivamente a la población, y ese analfabetismo sobre el tema es un problema mundial a la hora de tomar decisiones, sostuvo Pedro Roberto Jacobi, de la Universidad de São Paulo. Lo dijo durante un simposio técnico sobre cambio climático, organizado por Unesco y Avina, en Montevideo.

     
El analfabetismo ambiental es uno de los principales problemas a nivel mundial para lograr la adaptación y mitigación de eventos asociados al cambio climático. Por ello se debe trabajar, incluyendo los medios de comunicación, en la construcción de un plan de formación universal, dijo Jacobi, en el II Simposio regional sobre cambio climático y tomas de decisiones, ante 140 expertos internacionales.

El sociólogo y docente de ciencia ambiental del posgrado del Instituto de Energía y Ambiente de la Universidad de São Paulo resaltó que una de las barreras a superar es la falta de una comunicación e información climática a nivel de la sociedad, ya que las mismas llegan poco o nada de los científicos y técnicos al resto de la población.

Sostuvo que los medios de comunicación pueden contribuir a la universalización del diálogo ambiental, y no dar espacios solo cuando ocurren catástrofes.

También resaltó como barreras político-institucionales la incompatibilidad entre la información climática y los ciclos políticos, porque todo el proceso se debe empezar de cero con los nuevos actores.

Con relación a las barreras sicosociales, Jacobi señaló que existe una falta de confianza y confiabilidad en la información climática, por lo que “es complicada” en ese escenario la toma de decisiones apropiadas.

“La desinformación de la sociedad en temas climáticos es una barrera a superar”, reiteró el experto.

Ciencia y los políticos

Otro problema asociado a la falta de información, identificado por Jacobi, es que los tomadores de decisión, en general, no tienen el hábito de interpretar resultados científicos y mucho menos ayudan “a decodificar el lenguaje en formato entendible para el público”.

Agregó que una información climática adecuadamente decodificada “facilita la articulación e interacción en bases de confianza y legitimidad entre ciencia, política y sociedad”.

Culminó diciendo que la credibilidad de las informaciones climáticas democratizadas es fundamental en los procesos decisorios de todo gobierno nacional o local, por lo que recomendó trabajar en la formación y capacitación de los recursos humanos, tanto en el área pública como privada, de forma a una mejor comprensión y dominio de los aspectos que integran el enfrentamiento de riesgos.


Fuente: Color ABC

lunes, 24 de agosto de 2015

¿Cómo sabemos qué hay en el centro de la Tierra?





Núcleo de la Tierra

No poder llegar al núcleo no ha sido un impedimento para descubrir qué tiene en su interior.

Los humanos hemos visitado casi todos los rincones de la Tierra. Hemos viajado a la Luna. Pero nunca hemos llegado al núcleo del planeta.
Ni siquiera hemos estado cerca. El punto central de la Tierra está a más de 6.000 km de profundidad. Pero incluso la zona más externa del núcleo está a unos 3.000 km bajo nuestros pies.

El agujero más profundo que jamás se haya hecho en la superficie es el Pozo Superprofundo de Kola en Rusia y sólo tiene 12,3 km de profundidad.

Un aura de misterio rodea lo que se esconde bajo la superficie. No obstante, resulta sorprendente todo lo que sabemos sobre el núcleo. ¿Pero cómo hemos podido aprender tanto?
Masa

Una buena manera de empezar es pensar en la masa de la Tierra, dice Simon Redfern, científico de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.
Montañas

Puesta en contexto, esta cadena montañosa no pesa gran cosa. Foto: Torrenegra, CC- 2.0

Podemos estimar la masa del planeta observando el efecto de la gravedad sobre los objetos de la superficie. Resulta que la masa de la Tierra es de 5,9 sextillones de toneladas: eso es 59 seguido de 20 ceros.
"La densidad del material en la superficie de la Tierra es mucho menor que la densidad promedio de toda la Tierra, así que eso nos dice que hay algo mucho más denso", explica Redfern.

Lea también: Un nuevo viaje al centro de la Tierra para entender su núcleo
Esto nos hace pensar que la mayor parte de la masa de la Tierra tiene que estar localizada en el centro del planeta. El paso siguientes es tratar de entender qué materiales pesados conforman el núcleo.
Se cree que un 80% es hierro. La principal evidencia es la enorme cantidad de hierro que hay en el universo que nos rodea.

¿Dónde está el hierro?
El hierro es uno de los 10 elementos más comunes en nuestra galaxia y se halla con frecuencia en meteoritos.
Hierro
Sí, bajo la Tierra hay hierro. Como éste pero sin el óxido.
En la superficie el hierro no es tan abundante como uno podría esperar, por eso la teoría es que cuando se formó la Tierra hace 4.500 millones de años, gran parte del hierro se fue hacia el núcleo.
Allí es donde está la mayor parte de la masa y donde debe estar también la mayoría del hierro. El hierro es un elemento relativamente denso en condiciones normales, y bajo presión extrema en el núcleo de la Tierra debe haberse tornado más denso, con lo cual un núcleo de hierro daría cuenta de toda la masa faltante.
Lea también: El centro de la Tierra está tan caliente como el Sol

¿Pero cómo llegó el hierro hasta allí abajo?
Debe haber gravitado hasta el centro de la Tierra. Según explican estudios recientes, muy gradualmente, a lo largo de millones de años, el hierro se habría ido metiendo a presión por entre las rocas de la Tierra hasta alcanzar el núcleo.

Gracias a los terremotos
A esta altura te estarás preguntando cómo sabemos cuál es el tamaño del núcleo. ¿Qué hace pensar que comienza a 3.000 km de profundidad? La respuesta está en la sismología.
Cuando hay un terremoto, éste envía ondas sísmicas por todo el planeta. Los sismólogos registran estas vibraciones.
Es como si golpeáramos el planeta con un martillo gigante y escucháramos el sonido al otro lado.

Terremoto
Los terremotos pueden ser muy destructivos, pero se aprende mucho de ellos.
"En los años 60 hubo un terremoto en Chile que generó una gran cantidad de información", explica Redfern. "Todas las estaciones sísmicas de la Tierra registraron la llegada de temblores provocados por este sismo".

Dependiendo de la ruta que toman estas vibraciones, pasan por distintas zonas de la Tierra y esto afecta cómo se escuchan al otro lado.

En los inicios de la sismología, los investigadores se dieron cuenta de que algunas vibraciones se perdían. Se esperaba que las ondas secundarias se manifestasen el otro lado de la Tierra pero no aparecían.

La razón es simple: las ondas secundarias solo pueden reverberar a través de material sólido (no líquido).
Se habrían topado con algo derretido en el centro de la Tierra. Al mapear el recorrido de estas ondas se dieron cuenta de que las rocas se volvían líquidas a 3.000 km de profundidad.

Partido en dos
En los años 30, la sismóloga danesa Inge Lehmann notó otro tipo de ondas: las llamadas ondas primarias. Éstas, sorprendentemente, viajan a través del centro de la Tierra y pueden ser detectadas al otro lado.
Lehmann encontró la explicación: el núcleo está dividido en dos capas. Una es la capa interna que empieza a 5.000 km de profundidad y es sólida. Sólo la capa externa es líquida.

Las bombas nucleares también aportaron información sobre la estructura interna de la Tierra.

Su idea fue corroborada en los años 70.
Pero no son solo los terremotos los que aportan informción útil sobre este tema: también lo hacen las armas nucleares ya que la detonación de una bomba nuclear también crea ondas en la Tierra.
Todo esto nos ha permitido hacernos una idea de cómo es la estructura de la Tierra: tiene un núcleo externo líquido, que empieza más o menos a mitad de camino hacia el centro del planeta y dentro de él, un núcleo interno sólido con un diámetro de 1.220 km.

¿Y sabes cuán caliente es este núcleo interno?

Caliente, caliente
Esto mantuvo confundidos a los investigadores hasta hace relativamente poco tiempo, explica Lidunka Vocadlo, del University College de Londres.
Como no podemos poner un termómetro en el centro, la única forma de buscar una respuesta es creando las condiciones de presión correctas en el laboratorio.
Tierra
El camino que toman las ondas sísmicas ayudan a entender la composición del núcleo.
En 2013, un equipo de investigadores franceses concluyó que su temperatura debe ser de unos 6.000ºC.
Se mantiene caliente gracias a que retuvo el calor que se produjo durante la formación del planeta. También recibe calor de la fricción de los materiales densos que cambian de posición, así como de la descomposición de los elementos radiactivos.
Aun así, se está enfriando en 100ºC cada mil millones de años.

Las ventajas de tener un núcleo en parte líquido
Una de las cosas que se está considerando actualmente es si hay otros materiales en el núcleo. Podría haber otro metal llamado níquel u otros elementos como silicio o azufre.

Hasta ahora, nadie ha elaborado una teoría sobre la composición del núcleo interno que satisfaga a todos.

Quedan aún muchas dudas por resolver, pero incluso sin excavar hasta profundidades imposibles, los científicos se las han ingeniado para entender mucho de lo que ocurre a miles de kilómetros bajo nuestros pies.

Gracias a que el núcleo de la Tierra es parcialmente líquido, existe un campo magnético que nos protege de los rayos solares dañinos.
Estos procesos escondidos son cruciales para nuestro día a día de formas que muchos de nosotros no nos damos cuenta.
La Tierra tiene un poderoso campo magnético, y eso es gracias al núcleo parcialmente líquido. El movimiento constante del hierro liquido crea una corriente eléctrica dentro del planeta, y eso, a su vez, genera un campo magnético que se extiende hacia el espacio.

El campo magnético nos protege de las radiaciones solares dañinas. Si el núcleo de la Tierra no fuese como es, no habría campo magnético y eso nos traería una serie de problemas.

Ninguno de nosotros ha visto el núcleo, pero es bueno saber que está allí.



Cortesías:BBC Future

sábado, 4 de julio de 2015



La Madre Tierra de los pueblos originarios y el cambio climático.


De cómo los pueblos nativos entienden la naturaleza y su profecía.

“Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo” escribe Eduardo Galeano(1). El concepto de naturaleza de los pueblos originarios es bien diferente: todo es una esfera de vida global.

AGIP, una de las más importantes empresas petroleras, firmó un contrato en Marzo del 2001 con las comunidades Huaoraní de Ecuador, a las que, a cambio de ceder su territorio para construir una plataforma petrolera, tender un ramal de oleoducto y extraer crudo, se compromete a entregar a cada una de las seis comunidades Huaorani, literalmente:

– 50 kilos de arroz.
– 50 kilos de azúcar.
– Dos cubos de grasa.
– Una bolsa de sal.
– Un silbato de árbitro.

– Dos balones de fútbol.
– Quince platos.
– Quince tazas.
– Un armario con 200 dólares en medicinas en una única partida.

La petrolera también acordó brindar a los indígenas un curso para promotores de salud y entregarles una radio, una batería, un panel solar y 3.500 dólares para construir un aula escolar (2).

Lógicamente, la respuesta de algunos Huaoranis no se hizo esperar: cortaron las carreteras, tomaron pozos petroleros y ocuparon el aeropuerto. Y es que las provincias no tienen carreteras asfaltadas, ni energía eléctrica, y el noventa por ciento de la población vive en condiciones de pobreza. Las compañías petroleras pisoteaban sus derechos y los derechos del medio ambiente, el gobierno les abandonaba, los misioneros cristianos trabajaban para socavar su cultura, grupos ecologistas utilizaban a los Huaorani como peones en una batalla mundial… y como se ha visto, muchos de los mismos Huaorani fueron incapaces de resistir los sobornos(3).

Hace no tanto, en el 2013, el presidente de Ecuador Rafael Correa incluyó en su discurso el Sumak Kawsay (“Buen vivir” en lengua kichwa) para comprometerse a respetar el medio ambiente y no tocar las reservas de crudo que hay en los campos petroleros del Yasuní. A cambio, eso sí, pedía un fondo internacional de 2.700 millones para compensar la pérdida de ingresos. Las instituciones más ricas del planeta apenas fueron capaces de prometer unos pocos millones. “El factor fundamental del fracaso es que el mundo es una gran hipocresía”, dijo Correa. Así pues, el presidente cambió su discurso, y en este caso, el Sumak Kawsay no iba a dirigido al medio ambiente, sino a la erradicación de la pobreza de las comunidades menos favorecidas.

Nada dijo de las más de 400 millones de toneladas de CO2 (similar a las emisiones de España en un año), del peligro para la biodiversidad existente (100.000 especies de insectos, 150 de anfibios, 121 de reptiles, 598 de aves y unas 200 de mamíferos, aparte de unas 3.000 de flora) y la salvaguarda de los derechos de los pueblos indígenas que habitan en la zona, principalmente los Huaorani(4).

Alegria cusqueña, 2009. Maurizio CostanzoAlegria cusqueña, 2009. Maurizio Costanzo

¿Sirve de algo un silbato de árbitro y un balón si no tienes tierras para jugar al fútbol? ¿Sirve de algo el buen vivir si no tienes a la Pachamama de tu lado y del lado de tu comunidad, algo que las generaciones que te precedieron insistieron en conservar?

Y aquí entra el concepto de ecología de los pueblos originarios.

“El entorno no es independiente de nosotros; nos encontramos dentro de él, al igual que él está dentro de nosotros; lo creamos y nos crea” explica claramente Davi Kopenawa, un líder yanomami de Brasil. “Maxitari” es como los Yanomami llaman al aliento del espíritu de la tierra. Y es que la Tierra, aseguran, respira. En general, para los pueblos originarios, la naturaleza no es paisaje, no es una propiedad, ni algo utilitario ni ajeno a ellos. La naturaleza está viva. El ser humano es parte integrante de la Tierra. Y la Tierra y todo lo que contiene es fuente de vida.

“Eloheh” llaman los Cherokee a la Tierra, pero también significa historia, madre, cultura, orgullo y religión(5).

“Pachamama” es quizás el concepto más conocido. La palabra “pacha” viene de “paya”, que significa dos; y “chama”, que significa fuerza. Dos fuerzas cósmico-telúricas: lo visible (Pachamama) y lo invisible (Pachakama).

Explica el filósofo Aymara Fernando Huanacuni Mamani: “Desde el pueblo aymara-quechua la llamamos Pachamama (Madre Tierra), el pueblo mapuche dice Ñuke Mapu (Madre Tierra), para los Ngobe Bugle de Panamá es Meyedobo (MadreTierra), para los Urus que siempre han vivido sobre las aguas dirán Qutamam (Madreagua), que es la que les generó vida y los hermanos de la Amazonía dirán Madre Selva en sus respectivas lenguas. Pero ningún pueblo que guarda la sabiduría ancestral dice simplemente tierra, o planeta, o medio ambiente, hay una relación de familiaridad, de cariño, de saber que vive; más aún que es nuestra madre”(6).

“Odùa-Ilè-Àiyé” o Madre Tierra, le llaman los Yoruba en oeste africano. “Amalur” es la Madre Tierra en la lengua euskara de los vascos de Europa. En el Rig-veda, el texto más antiguo de la India, también se presenta el concepto de la Tierra como diosa madre.

Bartu and Friend, Suri Tribe. Rod WaddingtonBartu and Friend, Suri Tribe. Rod Waddington

La película “Birdwatchers”(7) es un retrato conmovedor de la pérdida guaraní de sus tierras. Cuando un colono que dice ser el propietario de las tierras se enfrenta al líder de la comunidad, el hombre guaraní se inclina, coge un puñado de tierra roja y empieza a comérsela. Con esta sencilla acción reivindica la interconexión entre su tierra y su pueblo.

“Nosotros los indígenas somos como plantas”, dijo la ya fallecida activista Marta Guaraní. “¿Cómo podemos vivir sin nuestra tierra, sin nuestro suelo?”.

“He ali‘i ka ‘āina, he kauwa ke kanaka”, “la tierra es el jefe, la humanidad su sirviente”, dice un proverbio hawaiano. De acuerdo con el cántico antiguo de la creación, el kumulipo, los hawaianos descienden directamente de la tierra.

En la lengua de los Okanagan o Syilx en Canadá, esto se vuelve literal: la Madre Tierra y el cuerpo son referidos con la misma raíz silábica.

También los Mapuches en el sur de Chile son un claro ejemplo: “mapuche” significa “gente de la Tierra”.

En la lengua de los Kanak o Canacos en Melanesia, el cuerpo toma las categorías del reino vegetal. “Kara” designa al mismo tiempo la piel del ser humano y la corteza del árbol. La carne y los músculos, “pié”, refiere a la pulpa o al carozo de las frutas. La osamenta del cuerpo se designa igual que el tronco de un árbol, y también como los desechos de coral que aparecen en la playa. Los aparatos internos del cuerpo llevan el nombre de un fruto de apariencia parecida: los pulmones se parecen al kuni, los intestinos a las lianas(8).

De parecida forma, la lengua euskara de los vascos tiene cinco divinidades que corresponden a los cinco elementos naturales: la tierra, el agua, el aire, la madera, el fuego. Estos principios de la cosmogonía proporcionan cinco raíces léxicas que genera el vocabulario anatómico(9).

Traditional Woman. Lindsey GTraditional Woman. Lindsey G

En estos ejemplos se vislumbra otro tipo de ecosofía donde el cuerpo anatómico no es un soporte o un límite que otorga una individualidad, sino que se confunde con el mundo. El mismo cuerpo no se puede fragmentar en partes como hace nuestra medicina, y tampoco se puede separar del mundo e incluso del cosmos. Todo es una esfera de vida global. Un claro ejemplo es un término jotï o hotï de la Amazonía venezolana, “jkyo jkwainï”, que se podría traducir como “respetar, cuidar y amar todo lo que nos rodea por la conciencia de interdependencia”(10). No se entiende al individuo como una totalidad o unidad que tiene valor en sí mismo, porque impera la consciencia de la interdependencia. La persona es biosfera.

Nuestra sociedad en cambio tiene una noción de la historia como un proceso civilizatorio en el que nos alzamos gradualmente por encima de la naturaleza. En realidad, esto es un mito más, ya que la naturaleza no está fuera de nosotros y nosotras, sino que es un continuo que surge a través de las acciones de todos los agentes vivientes.

El delicado equilibrio entre el ser humano y la naturaleza se ha mantenido durante milenios debido única y exclusivamente a un respeto por sus límites. La prudencia, la responsabilidad y la reciprocidad son, por tanto, requisitos necesarios. Como dice ell activista Mike Koostachin “nos encontramos aquí por la previsión de nuestros padres, y tenemos la obligación de tener consideración por los que aún no han nacido”. Oren Lyons contaba que entre los Onandaga, Iroqueses, “al caminar sobre la Madre Tierra, posamos siempre los pies con cuidado porque sabemos que las caras de las generaciones futuras nos miran desde abajo. Nunca las olvidamos”(11). Los penan de Malasia tienen incluso una palabra que significa “nunca tomar más de lo necesario” y se dice “molong”(12).

Los pueblos originarios tienen, por lo general, una huella ecológica muy pequeña, pues han practicado formas de vida sustentables desde hace miles de años. Por eso, han desarrollado un conocimiento muy profundo de su entorno, un entorno que cada vez les parece más extraño. De hecho, son más vulnerables que nadie frente a los cambios del planeta.

Los Inuit del noroeste de Canadá informan sobre hielo marino menguante, inviernos más cortos y veranos más calurosos, cambios en la capa subterránea de hielo (permahielo) y aumento del nivel del mar, avistamientos en el norte de pájaros que sólo se encuentran en el sur, menos nieve durante los meses más fríos del año y menos mosquitos en verano. También se quejan de que no pueden confiar en las habilidades tradicionales para leer el clima, algo imprescindible para conocer las mejores fechas de cacería y de siembra y cosecha.

El antropólogo Francesc Bailón destacó una palabra con la que nombran al cambio climático: “uggianaqtuq”, una palabra en lengua inuktitut del norte de Baffin que significa comportarse de forma inesperada, o de una manera desconocida. Hoy, el clima es un viejo amigo que se ha vuelto raro.

When I grow up. Matthew SharpWhen I grow up. Matthew Sharp

El Monte Kilimanjaro de Tanzania, África, ya ha perdido el 82% de su cubierta de nieve en los pasados ochenta años, mientras que el monte Kenia perdió el 92% en un siglo. La expansión de mosquitos expande enfermedades, y las sequías hacen peligrar el ganado.

Los Yanomamis de la Amazonia brasileña informan de que las lluvias llegan tarde, el sol se comporta de una forma extraña. Además, advierten que los países ricos han quemado y destruido muchos kilómetros de selva amazónica, y la tierra se está secando(13).

“No habrá un fin del mundo” asegura el activista sioux Floyd “Red Crow” Westermann, y advierte: “No se trata del fin del mundo, sino de nuestro fin. Y la tierra se regenerará, porque tiene todo el tiempo del mundo.”

(1) GALEANO, Eduardo. Úselo y tírelo. El mundo visto desde una Ecología Latinoamericana
(2) http://www.ipsnoticias.net/2002/03/boletin-ambiente-ecuador-indigenas-burlados-por-compania-petrolera/
(3) Para saber más: KANE, Joe. “Savages”
(4) http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/08/16/actualidad/1376649554_989809.html
(5) EEDE, Joana. Somos uno, un homenaje a los pueblos indígenas.
(6) http://www.culturande.org/Upload/20126413473Pachamama.pdf
http://www.survival.es/articulos/3248-suicidios-guaranies-impacto-en-la-psique-del-divorcio-entre-humanidad-naturaleza
(7) https://www.youtube.com/watch?v=Nk0KQt75ZWU
http://www.nlm.nih.gov/exhibition/avoyagetohealth/pdf/LandandHealth.pdf
(8) LE BRETON, David. Antropología del cuerpo y modernidad.
(9) PEILLEN, Dominique. Symbolique de la dénomination des parties du corps humain en langue basque.
(10) https://www.academia.edu/8261357/
(11) EEDE, Joana. Somos Uno, un homenaje a los pueblos indígenas.
(12) http://www.context.org/iclib/ic29/davis/
(13) http://www.survival.es/noticias/7910
http://assets.survivalinternational.org/documents/134/Survival_Informe_Cambio_Climatico.pdf
(14) https://www.youtube.com/watch?v=7xe346hROnE


Fuente: Mito | Revista Cultural