sábado, 4 de julio de 2015



La Madre Tierra de los pueblos originarios y el cambio climático.


De cómo los pueblos nativos entienden la naturaleza y su profecía.

“Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo” escribe Eduardo Galeano(1). El concepto de naturaleza de los pueblos originarios es bien diferente: todo es una esfera de vida global.

AGIP, una de las más importantes empresas petroleras, firmó un contrato en Marzo del 2001 con las comunidades Huaoraní de Ecuador, a las que, a cambio de ceder su territorio para construir una plataforma petrolera, tender un ramal de oleoducto y extraer crudo, se compromete a entregar a cada una de las seis comunidades Huaorani, literalmente:

– 50 kilos de arroz.
– 50 kilos de azúcar.
– Dos cubos de grasa.
– Una bolsa de sal.
– Un silbato de árbitro.

– Dos balones de fútbol.
– Quince platos.
– Quince tazas.
– Un armario con 200 dólares en medicinas en una única partida.

La petrolera también acordó brindar a los indígenas un curso para promotores de salud y entregarles una radio, una batería, un panel solar y 3.500 dólares para construir un aula escolar (2).

Lógicamente, la respuesta de algunos Huaoranis no se hizo esperar: cortaron las carreteras, tomaron pozos petroleros y ocuparon el aeropuerto. Y es que las provincias no tienen carreteras asfaltadas, ni energía eléctrica, y el noventa por ciento de la población vive en condiciones de pobreza. Las compañías petroleras pisoteaban sus derechos y los derechos del medio ambiente, el gobierno les abandonaba, los misioneros cristianos trabajaban para socavar su cultura, grupos ecologistas utilizaban a los Huaorani como peones en una batalla mundial… y como se ha visto, muchos de los mismos Huaorani fueron incapaces de resistir los sobornos(3).

Hace no tanto, en el 2013, el presidente de Ecuador Rafael Correa incluyó en su discurso el Sumak Kawsay (“Buen vivir” en lengua kichwa) para comprometerse a respetar el medio ambiente y no tocar las reservas de crudo que hay en los campos petroleros del Yasuní. A cambio, eso sí, pedía un fondo internacional de 2.700 millones para compensar la pérdida de ingresos. Las instituciones más ricas del planeta apenas fueron capaces de prometer unos pocos millones. “El factor fundamental del fracaso es que el mundo es una gran hipocresía”, dijo Correa. Así pues, el presidente cambió su discurso, y en este caso, el Sumak Kawsay no iba a dirigido al medio ambiente, sino a la erradicación de la pobreza de las comunidades menos favorecidas.

Nada dijo de las más de 400 millones de toneladas de CO2 (similar a las emisiones de España en un año), del peligro para la biodiversidad existente (100.000 especies de insectos, 150 de anfibios, 121 de reptiles, 598 de aves y unas 200 de mamíferos, aparte de unas 3.000 de flora) y la salvaguarda de los derechos de los pueblos indígenas que habitan en la zona, principalmente los Huaorani(4).

Alegria cusqueña, 2009. Maurizio CostanzoAlegria cusqueña, 2009. Maurizio Costanzo

¿Sirve de algo un silbato de árbitro y un balón si no tienes tierras para jugar al fútbol? ¿Sirve de algo el buen vivir si no tienes a la Pachamama de tu lado y del lado de tu comunidad, algo que las generaciones que te precedieron insistieron en conservar?

Y aquí entra el concepto de ecología de los pueblos originarios.

“El entorno no es independiente de nosotros; nos encontramos dentro de él, al igual que él está dentro de nosotros; lo creamos y nos crea” explica claramente Davi Kopenawa, un líder yanomami de Brasil. “Maxitari” es como los Yanomami llaman al aliento del espíritu de la tierra. Y es que la Tierra, aseguran, respira. En general, para los pueblos originarios, la naturaleza no es paisaje, no es una propiedad, ni algo utilitario ni ajeno a ellos. La naturaleza está viva. El ser humano es parte integrante de la Tierra. Y la Tierra y todo lo que contiene es fuente de vida.

“Eloheh” llaman los Cherokee a la Tierra, pero también significa historia, madre, cultura, orgullo y religión(5).

“Pachamama” es quizás el concepto más conocido. La palabra “pacha” viene de “paya”, que significa dos; y “chama”, que significa fuerza. Dos fuerzas cósmico-telúricas: lo visible (Pachamama) y lo invisible (Pachakama).

Explica el filósofo Aymara Fernando Huanacuni Mamani: “Desde el pueblo aymara-quechua la llamamos Pachamama (Madre Tierra), el pueblo mapuche dice Ñuke Mapu (Madre Tierra), para los Ngobe Bugle de Panamá es Meyedobo (MadreTierra), para los Urus que siempre han vivido sobre las aguas dirán Qutamam (Madreagua), que es la que les generó vida y los hermanos de la Amazonía dirán Madre Selva en sus respectivas lenguas. Pero ningún pueblo que guarda la sabiduría ancestral dice simplemente tierra, o planeta, o medio ambiente, hay una relación de familiaridad, de cariño, de saber que vive; más aún que es nuestra madre”(6).

“Odùa-Ilè-Àiyé” o Madre Tierra, le llaman los Yoruba en oeste africano. “Amalur” es la Madre Tierra en la lengua euskara de los vascos de Europa. En el Rig-veda, el texto más antiguo de la India, también se presenta el concepto de la Tierra como diosa madre.

Bartu and Friend, Suri Tribe. Rod WaddingtonBartu and Friend, Suri Tribe. Rod Waddington

La película “Birdwatchers”(7) es un retrato conmovedor de la pérdida guaraní de sus tierras. Cuando un colono que dice ser el propietario de las tierras se enfrenta al líder de la comunidad, el hombre guaraní se inclina, coge un puñado de tierra roja y empieza a comérsela. Con esta sencilla acción reivindica la interconexión entre su tierra y su pueblo.

“Nosotros los indígenas somos como plantas”, dijo la ya fallecida activista Marta Guaraní. “¿Cómo podemos vivir sin nuestra tierra, sin nuestro suelo?”.

“He ali‘i ka ‘āina, he kauwa ke kanaka”, “la tierra es el jefe, la humanidad su sirviente”, dice un proverbio hawaiano. De acuerdo con el cántico antiguo de la creación, el kumulipo, los hawaianos descienden directamente de la tierra.

En la lengua de los Okanagan o Syilx en Canadá, esto se vuelve literal: la Madre Tierra y el cuerpo son referidos con la misma raíz silábica.

También los Mapuches en el sur de Chile son un claro ejemplo: “mapuche” significa “gente de la Tierra”.

En la lengua de los Kanak o Canacos en Melanesia, el cuerpo toma las categorías del reino vegetal. “Kara” designa al mismo tiempo la piel del ser humano y la corteza del árbol. La carne y los músculos, “pié”, refiere a la pulpa o al carozo de las frutas. La osamenta del cuerpo se designa igual que el tronco de un árbol, y también como los desechos de coral que aparecen en la playa. Los aparatos internos del cuerpo llevan el nombre de un fruto de apariencia parecida: los pulmones se parecen al kuni, los intestinos a las lianas(8).

De parecida forma, la lengua euskara de los vascos tiene cinco divinidades que corresponden a los cinco elementos naturales: la tierra, el agua, el aire, la madera, el fuego. Estos principios de la cosmogonía proporcionan cinco raíces léxicas que genera el vocabulario anatómico(9).

Traditional Woman. Lindsey GTraditional Woman. Lindsey G

En estos ejemplos se vislumbra otro tipo de ecosofía donde el cuerpo anatómico no es un soporte o un límite que otorga una individualidad, sino que se confunde con el mundo. El mismo cuerpo no se puede fragmentar en partes como hace nuestra medicina, y tampoco se puede separar del mundo e incluso del cosmos. Todo es una esfera de vida global. Un claro ejemplo es un término jotï o hotï de la Amazonía venezolana, “jkyo jkwainï”, que se podría traducir como “respetar, cuidar y amar todo lo que nos rodea por la conciencia de interdependencia”(10). No se entiende al individuo como una totalidad o unidad que tiene valor en sí mismo, porque impera la consciencia de la interdependencia. La persona es biosfera.

Nuestra sociedad en cambio tiene una noción de la historia como un proceso civilizatorio en el que nos alzamos gradualmente por encima de la naturaleza. En realidad, esto es un mito más, ya que la naturaleza no está fuera de nosotros y nosotras, sino que es un continuo que surge a través de las acciones de todos los agentes vivientes.

El delicado equilibrio entre el ser humano y la naturaleza se ha mantenido durante milenios debido única y exclusivamente a un respeto por sus límites. La prudencia, la responsabilidad y la reciprocidad son, por tanto, requisitos necesarios. Como dice ell activista Mike Koostachin “nos encontramos aquí por la previsión de nuestros padres, y tenemos la obligación de tener consideración por los que aún no han nacido”. Oren Lyons contaba que entre los Onandaga, Iroqueses, “al caminar sobre la Madre Tierra, posamos siempre los pies con cuidado porque sabemos que las caras de las generaciones futuras nos miran desde abajo. Nunca las olvidamos”(11). Los penan de Malasia tienen incluso una palabra que significa “nunca tomar más de lo necesario” y se dice “molong”(12).

Los pueblos originarios tienen, por lo general, una huella ecológica muy pequeña, pues han practicado formas de vida sustentables desde hace miles de años. Por eso, han desarrollado un conocimiento muy profundo de su entorno, un entorno que cada vez les parece más extraño. De hecho, son más vulnerables que nadie frente a los cambios del planeta.

Los Inuit del noroeste de Canadá informan sobre hielo marino menguante, inviernos más cortos y veranos más calurosos, cambios en la capa subterránea de hielo (permahielo) y aumento del nivel del mar, avistamientos en el norte de pájaros que sólo se encuentran en el sur, menos nieve durante los meses más fríos del año y menos mosquitos en verano. También se quejan de que no pueden confiar en las habilidades tradicionales para leer el clima, algo imprescindible para conocer las mejores fechas de cacería y de siembra y cosecha.

El antropólogo Francesc Bailón destacó una palabra con la que nombran al cambio climático: “uggianaqtuq”, una palabra en lengua inuktitut del norte de Baffin que significa comportarse de forma inesperada, o de una manera desconocida. Hoy, el clima es un viejo amigo que se ha vuelto raro.

When I grow up. Matthew SharpWhen I grow up. Matthew Sharp

El Monte Kilimanjaro de Tanzania, África, ya ha perdido el 82% de su cubierta de nieve en los pasados ochenta años, mientras que el monte Kenia perdió el 92% en un siglo. La expansión de mosquitos expande enfermedades, y las sequías hacen peligrar el ganado.

Los Yanomamis de la Amazonia brasileña informan de que las lluvias llegan tarde, el sol se comporta de una forma extraña. Además, advierten que los países ricos han quemado y destruido muchos kilómetros de selva amazónica, y la tierra se está secando(13).

“No habrá un fin del mundo” asegura el activista sioux Floyd “Red Crow” Westermann, y advierte: “No se trata del fin del mundo, sino de nuestro fin. Y la tierra se regenerará, porque tiene todo el tiempo del mundo.”

(1) GALEANO, Eduardo. Úselo y tírelo. El mundo visto desde una Ecología Latinoamericana
(2) http://www.ipsnoticias.net/2002/03/boletin-ambiente-ecuador-indigenas-burlados-por-compania-petrolera/
(3) Para saber más: KANE, Joe. “Savages”
(4) http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/08/16/actualidad/1376649554_989809.html
(5) EEDE, Joana. Somos uno, un homenaje a los pueblos indígenas.
(6) http://www.culturande.org/Upload/20126413473Pachamama.pdf
http://www.survival.es/articulos/3248-suicidios-guaranies-impacto-en-la-psique-del-divorcio-entre-humanidad-naturaleza
(7) https://www.youtube.com/watch?v=Nk0KQt75ZWU
http://www.nlm.nih.gov/exhibition/avoyagetohealth/pdf/LandandHealth.pdf
(8) LE BRETON, David. Antropología del cuerpo y modernidad.
(9) PEILLEN, Dominique. Symbolique de la dénomination des parties du corps humain en langue basque.
(10) https://www.academia.edu/8261357/
(11) EEDE, Joana. Somos Uno, un homenaje a los pueblos indígenas.
(12) http://www.context.org/iclib/ic29/davis/
(13) http://www.survival.es/noticias/7910
http://assets.survivalinternational.org/documents/134/Survival_Informe_Cambio_Climatico.pdf
(14) https://www.youtube.com/watch?v=7xe346hROnE


Fuente: Mito | Revista Cultural


jueves, 11 de junio de 2015

DE INTERÉS




Cien años de soledad es una novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez, ganador en 1982 del Premio Nobel de Literatura. Es considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal, es una de las obras más traducidas y leídas en español.1 Fue catalogada como una de las obras más importantes de la lengua castellana durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Cartagena de Indias en marzo de 2007.2 Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español El Mundo,3 en la lista de los 100 libros del siglo XX del diario francés Le Monde y en los 100 mejores libros de todos los tiempos del Club de libros de Noruega.4


Cortesías: Canal Encuentro. 

martes, 30 de diciembre de 2014

ECOLOGIA



Una pequeña fracción del presupuesto militar global podría salvar la biodiversidad del planeta

Las comparaciones entre presupuestos destinados a cosas distintas son muy socorridas y a veces pueden caer en la demagogia, pero es difícil no ceder a la tentación de imaginar cuántas cosas de provecho para toda la humanidad se podrían hacer si una pequeña parte de la fuerte suma de dinero que se destina a un capítulo como el gasto militar, sensiblemente reducible cuanto mayor sea la paz en el mundo, se destinase a otro tan barato y tan provechoso para toda la humanidad como la biodiversidad, un soporte de la salud y la subsistencia del Ser Humano, a través de beneficios en la agricultura, la ganadería, la investigación médica, la biotecnología, el progreso científico general y hasta el turismo.

Un cálculo de esta clase es el que se ha efectuado en una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Queensland en Australia, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, International Union for Conservation of Nature), y la Wildlife Conservation Society (WCS) (Sociedad para la Conservación de la Fauna y la Flora), con sede en Estados Unidos.
 
El mundo necesita con urgencia un cambio drástico en la voluntad política y en la financiación de la protección de la naturaleza a fin de que las zonas protegidas puedan ejercer su plena capacidad de conservación de las especies, así como desarrollar todo su potencial económico y social. Esta es una de las conclusiones de la nueva investigación, presentada a través de la conocida revista académica Nature.

Según los autores del estudio, destinar entre 45.000 y 76.000 millones de dólares al año para zonas protegidas (solo el 2,5 por ciento del gasto militar global anual) podría ayudar a gestionar adecuadamente esas zonas, garantizando que su contribución potencial al bienestar del planeta se alcance en su plenitud.

Muchas especies amenazadas, como el elefante asiático, el tigre, y todas las especies de rinoceronte, así como numerosas plantas, reptiles y anfibios, sobreviven gracias a las zonas protegidas. Las zonas marinas protegidas bien gestionadas contienen más de cinco veces la biomasa total de peces grandes y 14 veces la biomasa de tiburones en comparación con las áreas de pesca.
 
"Las áreas protegidas nos ofrecen soluciones para algunos de los retos más apremiantes de hoy en día", destaca James Watson de la Universidad de Queensland y la WCS, coautor del estudio, quien también denuncia que si la situación actual no se corrige, muchas de tales zonas protegidas fracasarán en sus objetivos.

Las áreas protegidas son reductos de biodiversidad que se podrían salvar con una pequeña fracción del presupuesto militar global. (Foto: Amazings / NCYT / JMC)

Según los últimos datos, las áreas protegidas cubren alrededor del 15 por ciento de la tierra y el 3 por ciento del mar. Sin embargo, los expertos advierten que a pesar del aumento significativo de su cobertura durante el siglo pasado, esta es insuficiente para que alcancen las metas globales, a seis años vista, de proteger al menos el 17 por ciento de la tierra y el 10 por ciento del mar. Muchos ecosistemas siguen teniendo una conservación pobre porque las zonas protegidas no siempre incluyen las áreas más importantes para la biodiversidad.

Además, la gran mayoría de las áreas protegidas existentes con buena ubicación no tienen suficientes recursos como para ser eficaces, y algunos estudios han encontrado que tan solo una cuarta parte de ellas son gestionadas con eficacia. Las amenazas crecientes del cambio climático y el auge de la caza furtiva aplican presiones adicionales a escala global sobre las zonas protegidas.

"Algunas de las áreas protegidas más emblemáticas, como el Parque Nacional Galápagos de Ecuador, están sufriendo una degradación significativa, en parte debido a la falta de capacidad para gestionarlas con eficacia", denuncia el profesor Marc Hockings, de la Universidad de Queensland, coautor del estudio.

La nueva investigación también alerta de una inquietante y creciente tendencia en los gobiernos, tanto de países desarrollados como subdesarrollados, a dar marcha atrás en sus compromisos, mediante recortes de fondos y cambios de políticas. Un análisis mundial reciente ha documentado 543 casos en los que se redujo o eliminó el estatus de zonas protegidas.

Por ejemplo, recortes recientes en el presupuesto para parques de Canadá han reducido el gasto para conservación en aproximadamente un 15 por ciento. En Uganda se están realizando trabajos de exploración y explotación de petróleo dentro de muchas áreas protegidas. En Indonesia, en 2010, se emitieron permisos para explotación minera dentro de 481.000 hectáreas de áreas protegidas. Un santuario natural en Omán fue retirado de la lista de Sitios declarados Patrimonio de la Humanidad después de que el gobierno redujera el tamaño de la reserva en un 90 por ciento para permitir la extracción de petróleo y gas.

Una de las cosas más tristes de esta situación es que, paradójicamente, las áreas protegidas pueden generar ingresos económicos. En Ruanda, por ejemplo, los ingresos económicos por visitas turísticas para ver los gorilas de montaña dentro del Parque Nacional de los Volcanes es ahora la mayor fuente de divisas extranjeras del país, recaudando 200 millones de dólares anualmente. En Australia, el presupuesto de 2012-2013 para la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral fue de aproximadamente 50 millones de dólares australianos, pero el turismo en esta fascinante área natural aportó más de 5.200 millones de dólares australianos a la economía de esa nación.

 

 Fuente: CYT.

 

 

BIOLOGIA


La historia de los Estados Unidos está escrita en su mapa genético

Durante los últimos 500 años, Estados Unidos ha sido un lugar de mezcla continua de diferentes grupos raciales y étnicos, principalmente nativos americanos, colonos europeos y africanos, estos últimos llevados por el comercio de esclavos a través del Atlántico. Sin embargo, no se conoce cómo la ascendencia genética de estas poblaciones varía actualmente en las distintas regiones geográficas del país norteamericano.

Un estudio publicado en la revista American Journal of Human Genetics ha analizado los genomas de más de 160.000 afroamericanos, latinos y estadounidenses de origen europeo y ha dado a conocer que la ascendencia genética de estas poblaciones está fuertemente marcada por la historia.

Aunque se ha caracterizado genéticamente a la población de buena parte del mundo, Estados Unidos ha recibido menos atención por parte de los genetistas debido a sus complejos patrones de ascendencia. Además, la relación entre la ascendencia genética y las autodenominadas identidades raciales y étnicas en cada región de los Estados Unidos no se había caracterizado profundamente.

Katarzyna Bryc, autora principal del estudio, señala que el trabajo realizado “no solo revela los fundamentos históricos de las diferencias regionales en la ascendencia genética sino que también arroja luz sobre las complejas relaciones entre la ascendencia genética y la raza y la etnia autodenominada".

 

Para hacer frente a esta investigación, Bryc y sus colegas analizaron variaciones en la secuencia de ADN llamadas polimorfismos de un solo nucleótido en los genomas de 5.269 autodenominados afroamericanos, 8.663 autodenominados latinos y 148.789 autodenominados estadounidenses de origen europeo. Para ello utilizaron muestras de saliva proporcionadas por 23andMe, una empresa estadounidense dedicada al diagnóstico genético. Las más de 160.000 muestras habían sido cedidas por los pacientes tras completar una encuesta y consentir que los datos fueran utilizados con fines de investigación.

Encontraron que las diferencias regionales en la ascendencia genética reflejaban acontecimientos históricos, como la temprana colonización española, la reubicación forzada de los nativos americanos en los Estados Unidos o las oleadas de inmigración. Por ejemplo, la ascendencia escandinava se encontró en trazas genéticas en la mayoría de los estados, pero comprendió alrededor del 10% de la ascendencia de los europeo-americanos que viven en Minnesota, Dakota del Norte y Dakota del Sur, donde se registraron oleadas de inmigrantes escandinavos, por ejemplo, en la segunda mitad del siglo XIX.

En cuanto a la autodenominación de identidades raciales y étnicas, más de seis millones de estadounidenses que se identifican como europeos podrían tener ascendencia africana y hasta cinco millones de autodenominados europeo-americanos podrían tener al menos un 1% de ascendenci
"Estos hallazgos sugieren que muchos individuos con ascendencia afroamericana y nativa americana han pasado a la comunidad blanca, socavando así el uso de etiquetas culturales que separan a los individuos en grupos discretos, no superpuestos", asegura Bryc, quien añade que en conjunto los resultados muestran que la ascendencia genética “se puede aprovechar para aumentar los registros históricos y para informar sobre los procesos culturales que conformaron a las poblaciones modernas".




En el trabajo han colaborado investigadores de la Escuela Médica de Harvard, la Universidad Chapman y el Instituto Broad del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, por sus siglas en inglés) y Harvard. (Fuente: SINC/DICYT )

jueves, 20 de noviembre de 2014



Tirar medicamentos daña el medio ambiente


Los científicos descubren cada vez más daños en el medio ambiente y la biodiversidad causados por vertidos de fármacos

Los residuos de medicamentos causan graves daños en el medio ambiente, si no se gestionan de forma adecuada. Así lo señalan cada vez más estudios científicos en todo el mundo. Antes de arrojarlos por el baño o abandonarlos en un entorno natural, se deben llevar a lugares apropiados para su correcto tratamiento, como los puntos de reciclaje SIGRE o los puntos limpios. Este artículo explica el creciente problema de la contaminación por medicamentos, cómo daña el medio ambiente y cómo evitarlo.

Contaminación por medicamentos, un problema creciente:

El consumo de medicamentos, cada vez más diversos, ha aumentado en los últimos años. Estos productos, si llegan a la naturaleza, dañan la flora y la fauna y contaminan ríos, acuíferos y océanos en todo el mundo. Los primeros estudios científicos comenzaron hace unos 40 años y, desde entonces, son cada vez más numerosos. Uno de los más recientes se publicaba en un especial de la revista 'Philosophical Transactions of the Royal Society B'. Sus autores señalan que los fármacos vertidos en el medio ambiente pueden ser una "causa oculta de la crisis de la biodiversidad global".

"Los fármacos vertidos en el medio ambiente pueden ser una causa oculta de la crisis de la biodiversidad global"
 
El informe "Planeta Vivo 2014", publicado en fechas recientes por la organización conservacionista WWF, indica que el número de vertebrados (mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces) ha disminuido a la mitad de hace cuatro décadas. La situación de las especies de agua dulce -donde se encuentran restos de medicamentos de forma más común- es alarmante: casi el 80% de las poblaciones analizadas en el estudio han desaparecido.
 
La editora de ese especial, Kathryn Arnold, de la Universidad inglesa de York, destaca que "hay muchas especies para cuyo declive no hay explicaciones completas, y por ello hay que estudiar mejor desafíos emergentes como la contaminación por medicamentos". Tom Bean, colega de Arnold en York, afirma que la mezcla de varios medicamentos podría tener unos efectos en potencia mayores.

Teresa Tilló Barrufet, investigadora de la Universidad de Barcelona (UB) y autora de un artículo sobre los medicamentos y su influencia en el medio ambiente, subraya que desde que se detectó y empezó a estudiar el problema, "se han encontrado en el medio ambiente prácticamente todos los tipos de medicamentos: antibióticos, analgésicos, anticancerosos, ansiolíticos, antiinflamatorios, antisépticos, hormonas, etc.".

Según un trabajo de la Agencia Federal para el Medio Ambiente de Alemania, los medicamentos con efectos ambientales más negativos serían, en el caso de los recetados para seres humanos, los hormonales, antibióticos, analgésicos, antidepresivos y fármacos contra el cáncer. En cuanto a los de uso veterinario, el informe destacó los hormonales, antibióticos y antiparasitarios.

Cómo dañan al medio ambiente los medicamentos

A medida que se publican más investigaciones, las consecuencias y las especies afectadas conocidas son cada vez más diversas, como señala un artículo de la agencia SINC:

 Feminización de los machos: Los estrógenos de las píldoras anticonceptivas han tenido este efecto en diversas especies de peces y anfibios.

 Extinción de aves carroñeras: El diclofenaco, utilizado para dolencias del ganado, ha supuesto la casi desaparición de buitres en la India. En España se han detectado problemas en buitres y quebrantahuesos tras ingerir restos de ovino con sustancias antiparasitarias.

 Daños en órganos internos: El antiinflamatorio flunixin causa lesiones en codornices y la muerte en grullas siberianas.

 Problemas alimenticios: Las aves que ingieren el antidepresivo Prozac reducen su alimentación en invierno y, a la vez, sus posibilidades de supervivencia.

Cómo evitar el impacto ambiental de los medicamentos

No abusar de los fármacos, además de una práctica saludable, contribuirá a reducir este problema ambiental. Al desprenderse de los residuos de medicamentos, los ciudadanos disponen del contenedor SIGRE, situado en la mayoría de farmacias españolas. Se pueden llevar medicamentos con el envase vacío (frascos, blísters, ampollas, tubos, cajas de cartón, etc.) y con restos de producto. Los responsables del sistema subrayan que lo apropiado sería entregar todo el medicamento: no hay que usar los contenedores de reciclaje de papel, envases o vidrio, aunque contengan esos materiales.

Por el contrario, no se deben llevar al punto SIGRE gasas, apósitos, agujas, objetos cortantes (tirarlas junto con el resto de la basura de orgánicos), termómetros, pilas o radiografías. Lo mejor es llevarlos a los puntos limpios.

El sector farmacéutico debería mejorar la gestión de sus residuos y evitar verterlos al entorno. En diversos países, incluido España, se ha detectado contaminación por medicamentos de empresas productoras, como señala un artículo publicado en 'The Guardian'.

Teresa Tilló añade la necesidad de realizar más investigaciones para conocer mejor las consecuencias y buscar soluciones adecuadas. La experta de la UB explica que la medicación con unidosis en los hospitales reduce "drásticamente" la producción de residuos. Además, recomienda en los centros hospitalarios conocer mejor este problema para prescribir, siempre que sea posible, alternativas menos contaminantes o minimizar las dosis.
 
Cortesías: Planeta vivo.

 

domingo, 19 de octubre de 2014

SALUD




Diez preguntas y respuestas sobre la transmisión del ébola


Después de que se haya confirmado en Madrid el primer caso de contagio de ébola fuera de África occidental, recogemos las principales dudas acerca de la propagación de este virus y las aclaraciones de los expertos de la Organización Mundial de la Salud.

¿Qué es el ébola?

La enfermedad por el virus del Ébola es una enfermedad grave y con frecuencia letal que afecta a personas y otros primates, como monos, gorilas y chimpancés. Se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes simultáneos, uno en una aldea cercana al río Ébola –de ahí su nombre– en la República Democrática del Congo, y el otro en una zona remota del Sudán. Se desconoce el origen del virus, pero las pruebas científicas disponibles apuntan a que los murciélagos de la fruta de la familia Pteropodidae son sus huéspedes más probables.

¿Cuál es su tasa de mortalidad?

Según Christopher Dye, director de Estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “a fecha del pasado 14 de septiembre los análisis señalan un total de 70,8% de pacientes fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona”, aunque también reconoce que “la evaluación de la tasa de mortalidad durante esta epidemia es complicada debido a que la información existente sobre los resultados clínicos de muchos casos, tanto los detectados como los no detectados, es incompleta”. La revista New England Journal of Medicine ha publicado recientemente un artículo con esos últimos datos.

¿Cómo se infectan las personas con el virus?

La infección se produce por contacto directo, a través de las mucosas, la sangre u otros líquidos y secreciones corporales (heces, orina, saliva, semen) de personas
infectadas. También puede producirse cuando las mucosas o heridas de una persona sana entran en contacto con entornos contaminados por los líquidos infecciosos de un paciente con el virus del Ébola, como prendas de vestir, ropa de cama sucias o agujas usadas.

¿Quiénes corren mayor riesgo?

Durante un brote, quienes mayor riesgo de infección corren son el personal sanitario y los familiares u otras personas que hayan estado en contacto estrecho con los infectados. Especialmente en África, también los integrantes del cortejo fúnebre que hayan tenido contacto directo con el cuerpo del difunto como parte de las ceremonias de inhumación. Los científicos estudian si algunos grupos, como las personas inmunodeprimidas o con enfermedades subyacentes, son más susceptibles que otras a contraer la enfermedad.

¿Cuáles son los signos y síntomas típicos de la infección?

La enfermedad se suele manifestar con la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, de cabeza y de garganta, síntomas que van seguidos de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, así como aumento de las enzimas hepáticas. Las infecciones solo pueden confirmarse mediante pruebas de laboratorio.

¿Cuál es el periodo de incubación?

El intervalo desde la infección a la aparición de los síntomas oscila entre 2 y 21 días. Los pacientes son contagiosos desde el momento en que empiezan a manifestarse los síntomas. No son contagiosos durante el periodo de incubación.

Los pacientes son contagiosos desde el momento en que empiezan a manifestarse los síntomas, no durante el periodo de incubación

¿En qué consiste el tratamiento?

En la actualidad no hay medicamentos ni vacunas contra la enfermedad que estén aprobados, aunque hay varios productos en fase de desarrollo. Los casos graves requieren cuidados intensivos. Los pacientes suelen deshidratarse y necesitan sueros intravenosos o rehidratación por vía oral con soluciones que contengan electrólitos. Algunos pacientes se recuperan con la atención médica adecuada. Para contribuir a contener la propagación del virus, los casos presuntos o confirmados deben aislarse de los otros pacientes y ser tratados por personal de salud que aplique estrictas precauciones para controlar la infección.

¿Durante cuánto tiempo hay riesgo de contagio?

Existe posibilidad de contagio mientras el virus esté presente en la sangre y las secreciones. Por ello, los profesionales médicos efectúan un estrecho seguimiento de los pacientes infectados y les someten a pruebas de laboratorio para verificar que el virus ya no circula por su organismo antes de regresar a su hogar. Los hombres pueden seguir transmitiendo el virus a su pareja por el semen hasta siete semanas después de la recuperación clínica. Por ello, es importante que eviten mantener relaciones sexuales durante al menos siete semanas o que utilicen preservativos.

¿Por qué se infectan los profesionales sanitarios?

El personal médico está sometido a un alto riesgo. Altededor de 300 trabajadores sanitarios han resultado infectados y más de la mitad han muerto. Esto ha ocurrido porque no han utilizado equipo de protección personal o porque no se han aplicado adecuadamente las medidas de prevención y control de la infección al cuidar a los pacientes. Los profesionales sanitarios de todos los niveles del sistema de salud –hospitales, dispensarios y puestos de salud– deberían recibir información sobre la naturaleza de la enfermedad y su transmisión, y acatar rigurosamente las precauciones recomendadas para controlar la infección.

Más de 100 profesionales sanitarios han estado expuestos al virus mientras atendían a pacientes.

¿Cómo se protegen del elevado riesgo que supone atender a los enfermos?

Adoptan medidas denominadas “precauciones generales y adicionales”, unas recomendaciones basadas en datos probatorios que se sabe que evitan la propagación de las infecciones. Por ejemplo, se recomienda aislar los casos confirmados o sospechosos en habitaciones individuales. Si no se dispone de habitaciones de aislamiento, hay que dejar a esos pacientes en zonas específicas, separados de otros. En esas zonas también deben separarse los casos confirmados de los sospechosos. El acceso a ellas debe estar restringido y hay que asignarles los equipos necesarios y dotarlas de personal que las atienda en régimen de exclusividad.

Además de las precauciones generales, los profesionales sanitarios deben aplicar las medidas recomendadas de control de la infección para evitar la exposición a sangre, líquidos y entornos u objetos contaminados. Todas las visitas y profesionales sanitarios deberían utilizar de forma rigurosa el equipo de protección personal, que debe consistir, como mínimo, en guantes, bata impermeable, botas o zapatos cerrados con cubrezapatos, mascarilla y gafas o máscaras faciales contra salpicaduras.

Fuente: SINC

 

jueves, 16 de octubre de 2014




El 16 de octubre de cada año, el mundo celebra el día mundial de la alimentación, que significa esto que la  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura marca el Día Mundial de la Alimentación cada año el 16 de Octubre, el día en el que se fundó la organización en 1945. Y se llevó a cabo por primera vez el 16 de Octubre de 1981.

El tema de este año 2014 es “Alimentar al mundo, cuidar el planeta”, se ha elegido para promover la sensibilización sobre la agricultura familiar y los pequeños agricultores. Centra la atención mundial en el importante papel de la agricultura familiar en la erradicación del hambre y la pobreza, la consecución de la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, la mejora de los medios de vida, la ordenación de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y el logro del desarrollo sostenible, en particular en las zonas rurales.

Año Internacional de la Agricultura Familiar”. Esta es una clara señal de que la comunidad internacional reconoce la importante contribución de los agricultores familiares a la seguridad alimentaria mundial. Vinculada a la seguridad alimentaria nacional y mundial. Tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.