jueves, 24 de marzo de 2016

Reciclaje en el hogar

El cuidado del medio ambiente comienza en casa.


Sólo hay que cambiar algunos hábitos y aplicar la teoría de las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar.

Nuestros hábitos cotidianos están más relacionados de lo que pensamos con la degradación global del planeta. Actos tan rutinarios como deshacernos de la basura sin separarla, comprar utensilios de usar y tirar o adquirir los alimentos sobre envasados, o envasados en materiales poco ecológicos o no reciclables contribuyen a la contaminación medioambiental.

Reduzca:
 • Adquiera productos en envases de gran capacidad y, preferiblemente, reutilizables. Evite los envases de un solo uso.

 • Lleve sus propias bolsas a la compra. Recupere viejas costumbres como la bolsa de pan o la huevera.

• Trate de no comprar productos con envoltorios superfluos. Lo importante es el producto, no que el embalaje sea atractivo.

 • Adquiera alimentos frescos sin envases prescindibles.

• Evite utilizar, en la medida de lo posible, artículos desechables como pañuelos de papel, rollos de cocina, vasos y platos de cartón, cubiertos de plástico, etc. La industria de productos de usar y tirar es la que genera más basura en todo el mundo.

• Conserve los alimentos en recipientes duraderos. No abuse del papel de aluminio.

Recicle:
• Separe los materiales que componen la basura para que se puedan reciclar. Utilice bolsas distintas para la basura orgánica, para el papel y el cartón, para los envases de vidrio y otra para el resto de envases (brik, plástico, latas...). Y deposite cada tipo de residuo en los contenedores que la Administración local ha desplegado al efecto.

 • Haga un uso correcto de los contenedores de recogida selectiva. Un solo tapón de aluminio puede dar al traste con la carga de vidrio de todo un contenedor.

• Para producir una tonelada de papel es necesario talar 5’3 hectá- reas de bosque. El consumo anual en nuestro país obliga a cortar unos 20 millones de grandes árboles. Consuma menos papel, compre papel reciclado y envíe a reciclar todo el papel posible.

• No tire al contenedor de papel ni plástico ni cartones de leche
• El papel de periódico es el más fácil de reciclar, está hecho de fibra de madera.

 • El cristal de vasos y bombillas no se puede reciclar conjuntamente con el de los envases. Deposite en los contenedores de vidrio sólo botellas y frascos. Quíteles los tapones.

 • No guarde ni mezcle con la basura los envases vacíos (o con restos) de medicamentos ni los que han caducado. Deposítelos en los contenedores que encontrará en las farmacias.

No compre pequeños electrodomésticos para realizar operaciones que se pueden hacer a mano. Ejemplo: los sencillos abrelatas.

• Evite utensilios y juguetes que funcionan a pilas. Si no es posible, utilice pilas recargables o pilas verdes no contaminantes.

Reutilice:
 • Al utilizar papel para escribir, no escriba sólo en una cara y luego tire la hoja. Utilice el otro lado para notas, borradores, tomar apuntes, dibujar. También puede utilizar el papel viejo para envoltorios.

 • Las fotocopias, por las dos caras.

• Si tiene jardín, recicle la materia orgánica.

• Reutilice las bolsas de plástico que le den en el supermercado para otros usos, como guardar basura.


• No tire tarros de cristal. Resultan muy útiles para guardar pasta, harina o legumbres... También se pueden utilizar como hucha, portalápices o semillero.

Cortesías: Eroski Consumer.