sábado, 12 de septiembre de 2015

SANITARIOS SECOS, UNA OPCION SOSTENIBLE:


 Los seres vivos humanos hemos sabido, a lo largo de toda nuestra existencia, aprovechar todos los recursos que nos ofrecía el planeta para nuestro beneficio. La diferencia es que prácticamente hasta la revolución industrial éramos conscientes de la importancia de hacerlo de manera racional y equilibrada, y a partir de entonces la explotación ha sido casi sin vuelta, sin compensar unas cosas con otras.

Cuando íbamos al colegio nos enseñaron que el agua es esencial para la vida. Somos un 70 % agua. Sin embargo, no le damos la importancia que se merece. El ser humano no "gestiona" adecuada y conscientemente este líquido elemento. No hay que saber demasiado de ecología para darse cuenta que la contaminación de las aguas ya es total. Están contaminados nuestros ríos, nuestros arroyos, el mar, los lagos,… incluso las aguas subterráneas, que tan invulnerables nos parecen, ya están también contaminadas a través de las conexiones con el exterior por las perforaciones a lo largo de todo el planeta. Evidentemente, la mejor manera de depurar el agua es no contaminándola o al menos en la menor cuantía posible. De este índice de contaminación de nuestras aguas va a depender no sólo la simplicidad en la depuración, sino todo un sistema económico de coste que se encarece más cuantos más contaminantes hay que separar del agua original a tratar para volver a hacerla, al menos, reenviable…a la Naturaleza. De los 180 litros de agua consumidos en España por persona/día, una parte muy importante va a parar a las cisternas de los saneamientos. Un gasto considerable de agua potable o reciclada para transportar excrementos. Si facilitamos la depuración, reducimos los costes y reducimos también el tiempo en el proceso de volver al medio lo que es del medio. Por ello sería más conveniente la utilización de sanitarios que no necesiten nada de agua o poca agua para sustituir a los convencionales, siempre que sea posible, y utilizar el resultante compostado para abono de jardines, árboles, huertos, etc., ya que otro de los problemas con los que nos encontramos en la actualidad es el empobrecimiento de la tierra por el.


Los baños secos son inodoros ecológicos, que no utilizan agua y que generan materia orgánica aprovechable. Teniendo en cuenta que cada vez que tiramos de la cadena malgastamos entre 5 y 10 litros de agua, que queda contaminada y que no sabemos realmente adonde va, estamos ante una alternativa muy simple que lleva utilizándose durante siglos, pero que ha sido mejorada y adaptada a las condiciones de higiene actuales. Porque no se trata de un hoyo en la tierra, sino que hay muchos tipos, que se diferencian en la técnica (deshidratación o compostero) y en el diseño (algunos más rústicos, otros más estéticos).